En el barrio El Porvenir de Rionegro, en la casa de dona María Arias de 56 años, ama de casa y madre de 3 hijos, no le alcanza el poco sol que hace por estos días para secar la ropa de niños y marido. Por eso, es que la ubica detrás de la nevera para secarla: “Cuadro la ropa de modo que quepan los tres uniformes de los niños y en la parte de arriba cuadro los tenis y, dentro de las rendijitas, trato de meter medias”.
Doña María, desde hace muchos años, utiliza la técnica de secar la ropa en la parte trasera de este electrodoméstico. Estiven, de 12 años, dice que siempre ve a su mamá poner allí ropa de todos, “una vez vi los calzoncillos negros de mi papá y unos brasieres blancos de ella”.
La nevera Mabe, de 12 pies, que se encuentra en el comedor de la casa, es utilizada para la técnica en las noches y al otro día casi todas las prendas están listas. “La verdad sí se seca la mayoría de la ropa, los que no se alcanzan a secar son los yines que son muy gruesos”.
Según se pudo establecer, la nevera está próxima en hacerle mantenimiento porque la familia le está sintiendo unos ruidos extraños.